domingo, 10 de mayo de 2015

EL BIEN MORIR COMO PARTE DEL BIEN VIVIR

Por : Carmina J.Quiroga


La palabra eutanasia proviene del griego eu que quiere decir bien y thanatos que quiere decir muerte. Por lo tanto podríamos concluir que la eutanasia es el bien morir. Así lo define la Real Academia de Lengua Española. Algunos doctores y especialistas lo definen, en resumen, como el acto compasivo de acabar con el sufrimiento de un enfermo al auxiliar su muerte. En la mayoría de los países la práctica de la eutanasia está prohibida por la ley y es considerada homicidio. Los únicos cinco países que la permiten (bajo ciertas regulaciones y lineamientos, en algunos casos no la eutanasia sino el suicidio asistido) son: Holanda, que fue el primer país en legalizarla, Suiza, Bélgica, Luxemburgo, y algunos estados de Estados Unidos. La moralidad de esta práctica es un tema muy polémico. La disyuntiva está en si el sujeto puede o no disponer de su propia vida, y en caso de que pudiera, que grado de culpabilidad quedaría en aquel que le auxiliara a quitarse la vida.
     Para poder establecer argumentos a favor o en contra primero se debe conocer un poco acerca de los tipos de eutanasia, ya que, dependiendo de las circunstancias, la eutanasia podría o no ser ética. La práctica eutanásica se divide de dos maneras: directa (que puede ser pasiva o activa) o indirecta y voluntaria o no voluntaria. La directa es cuando se tiene la intención de provocar la muerte, de manera activa (suministrando alguna sustancia mortal) o pasiva (suspendiendo un tratamiento que permite mantener la vida del enfermo). La eutanasia voluntaria es cuando el enfermo decide que su condición es lamentable y decide morir, y la no voluntaria es cuando el enfermo no tiene capacidad física o mental para decidir si quiere aplicar la eutanasia y alguien más lo decide.
     Hay otros procesos que se derivan de la eutanasia, que no son propiamente eutanásicos, pero son importantes para conocer bien el tema. El primero es el suicidio asistido, que es cuando el enfermo termina con su vida, pero alguien le proporciona los medios para hacerlo. Después la ortanasia que es la decisión de un enfermo de no seguir aplicando tratamientos que no tengan un 100% de efectividad , en cambio terminar su vida de manera natural haciendo uso de cuidado paliativos (que son aquellos con el único objetivo de aliviar el dolor), para hacerlo de manera digna y poco dolorosa. Y por último la distanasia, que es la prolongación innecesaria de la vida de un enfermo que posee una enfermedad incurable, proceso que solo le provoca sufrimiento.
     En México, está permitida en el Distrito Federal la práctica ortanásica. Bajo el amparo de la Ley de Voluntad Anticipada, al enfermo se le concede la posibilidad de suspender tratamientos médicos que no garanticen la cura de su enfermedad y limitarse únicamente a los cuidados paliativos. Este es un documento que se otorga únicamente a personas en estado terminal, que tengan pleno manejo de sus facultades físicas y mentales, siempre y cuando lo autorice el médico que lo ha tratado durante un periodo considerable, un notario y un familiar firme. No se puede otorgar a menores de dieciocho años, enfermos mentales, extranjeros o personas sin tutela.
     Ahora, acerca de la moralidad de la eutanasia. En la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como en las garantías individuales establecidas en la Constitución, se establece que todo ser humano, simplemente por su calidad de humano tiene derecho a una vida digna, y por otra parte derecho a ejercer su libertad siempre y cuando no afecte a terceros ni vaya en contra de la ley. La discusión es ¿Qué es más importante, el derecho a la vida y la obligación del gobierno de otorgarla, o el derecho a ejercer una libertad plena? Se ha establecido que la vida viene por encima de la libertad del ser humano, es decir, una persona no tiene el derecho de quitar libremente la vida de otra. Sin embargo cuando se está hablando de la vida del mismo sujeto, este está en su derecho de ejercer una libertad plena, y si así lo desea, quitar su vida. En ningún país está penado el suicidio, sería imposible reprimir a un muerto.
     También habrá que discutir un poco acerca de “vida digna”. La ley establece que una vida digna consta de tener que comer, que tomar, que vestir y dónde vivir. Pero ¿No tiene derecho una persona de juzgar si su vida es o no digna de vivirse? En muchas ocasiones, y debido a la prohibición de la eutanasia, el costo-beneficio de los pacientes en estado terminal es desproporcional y se cae en la distanasia. ¿Por qué alguien tendría que someterse a tratos médicos que alarguen su vida pero desgasten y reduzcan la calidad de sus últimos días? El gobierno, al prohibir la opción de la eutanasia, está limitando las condiciones de vida de un enfermo, este no tiene opción, y por tanto limita su derecho a decidir cómo es que quiere vivir sus últimos días ¿Por qué al estado le correspondería esa decisión?
    No me declaro a favor de la eutanasia, puesto que pienso que la vida es un regalo y que hay agradecer cada día que se nos sea regalado sin importar las condiciones. Yo pienso que se debe luchar por vivir hasta el fin. Sin embargo, esta es una postura muy personal, habrá quienes compartan este pensamiento y no se vean afectados por la prohibición de la eutanasia, aunque a decir verdad, nadie sabe cómo reaccionaría si se encontrara en un estado terminal. Yo podría encontrarme en una situación tan lamentable que cambiara de opinión y quisiera terminar mi vida voluntariamente. Por esto, considero que no corresponde al estado decidir si la práctica eutanásica es buena o mala. Nadie puede decidirlo, porque no es buena ni mala. Cada quien decide si le conviene o no. Por lo tanto, la moralidad, en este caso, corresponde únicamente al enfermo, ya que él está decidiendo por su propia vida y no está afectando la de otros. Concluyo, entonces que, a pesar de estar en contra de la eutanasia, estoy a favor de que se legalice.

TAMBIÉN VER:

https://adrianaislas.wordpress.com/2015/05/09/eutanasia-poradriana-islas/

No hay comentarios:

Publicar un comentario