EL CASO QUE MOVIÓ MÉXICO
Por: Carmina J.Quiroga
El pasado 26 de septiembre del 2014
tuvo lugar en el estado de Guerrero una de las situaciones más trágicas y problemáticas que ha experimentado nuestro
país en los últimos años. Un grupo de cuarenta y tres estudiantes de la escuela
normal de Ayotzinapa que iban de camino a la Ciudad de México con el objetivo
de participar en la marcha conmemorativa al 2 de octubre, fueron detenidos en
el municipio de Iguala por elementos de la policía municipal y desaparecieron.
Después de
diversas investigaciones se descubrió que el presidente municipal de Iguala,
José Luis Abarca y su esposa, eran miembros activos de una organización
delictiva conocida como “Guerreros Unidos” y que la policía municipal obedecía
órdenes de la misma organización. Las razones por las cuales se detuvieron,
desaparecieron y ejecutaron a cuarenta y tres jóvenes permanecen desconocidas,
así como la certeza de su destino final ya que los cuerpos nunca
aparecieron.
Este evento
conmocionó a jóvenes y adultos en todo el mundo. La ONU calificó el caso como
una desaparición forzada y lo expresó como “uno de los sucesos más terribles de
los tiempos recientes”. Instituciones internacionales como Amnistía
Internacional y Derechos Humanos solicitaron al gobierno mexicano tomar medidas
drásticas para legitimar la seguridad de sus habitantes. El mundo se solidarizó
con los desparecidos a través de marchas y oraciones. En México se organizaron
incontables marchas exigiendo al gobierno encontrar a los estudiantes bajo el
lema “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Yo, como la
mayoría de los mexicanos, me sentí muy triste y muy contrariada de que una
situación tan violenta se suscitara en mi país, bajo el gobierno que cuida de
mi seguridad, y que se supone todos los mexicanos elegimos. Dentro del caso de
los estudiantes desaparecidos hay muchas cosas que no son claras, que pudiera
parecer que está cubriendo el gobierno, o quizá que el gobierno desconoce.
También se evidencia que nuestro país está en graves problemas, que el crimen
está más presente y más cerca de nosotros de lo que pensamos, que nuestro
gobierno tiene muchas lagunas y que nuestro sistema de seguridad es deficiente.
Sin embargo,
difiero con muchas de las opiniones que culpan al 100% a nuestro presidente,
que si bien es la autoridad más grande y el principal responsable del país, hay
muchas otras instituciones que demostraron ser incompetentes e incapaces de
cumplir sus labores. Es lógico que su actitud con respecto a esta tragedia nos
haga enojar y nos haga dudar de su capacidad para tomar las decisiones que
definirán el futuro del país, así como de su dedicación y amor por México. Es
lógico sentir impotencia, querer encontrar una solución rápida y desesperarnos
al no poder lograr un cambio inmediato.
Pero,
considero que si de verdad queremos ayudar a México, y evitar que un tragedia
de este tamaño vuelva a suceder debemos tomar una actitud más activa. Las
marchas, la unión social y la presión al gobierno, son una forma de demostrar
que los mexicanos estamos dispuestos a unirnos para mejorar nuestro país, creo que las marchas por Ayotzinapa fueron muy exitosas y que cumplieron su objetivo: concientizar, unir y sensibilizar a la población con el caso. Ya es hora de tomar el siguiente paso, el verdadero cambio está en nosotros, de nada sirve quejarnos de un
gobierno, si lo elegimos de manera irresponsable, si no cumplimos con nuestros
deberes ciudadanos, si exigimos pero no damos. “Todos somos Ayotzinapa”, es
verdad, todos somos víctimas de la inseguridad, la corrupción, el miedo y la
ineficacia de nuestro gobierno, pero también todos somos Abarca, Peña y
policías de Iguala, porque todos somos culpables también, de practicar la
corrupción, de no informarnos, de tomar decisiones sin pensar, de ignorar los
problemas que tocan a nuestra puerta para cuidar nuestro propio
bienestar.
Como muchos, considero que el caso de los cuarenta y tres estudiantes,
es un motivo de movilización y una llamada de atención para los ciudadanos,
pero no un llamado para quejarnos, para estar al pendiente de las
equivocaciones (que muchas veces no tiene ninguna relevancia política o social)
de nuestro presidente. Es una llamada de atención para pensar: ¿Qué estoy haciendo
mal? y ¿Qué puedo hacer por México? Porque a final de cuentas, el pueblo tiene
el gobierno que se merece.
Fuentes de consulta:
, “Normalistas
cumplen dos meses desaparecidos: cronología del caso Ayotzinapa”, 26 noviembre
2014, Animal Político, 17 marzo 2015, http://www.animalpolitico.com/2014/11/cronologia-el-dia-dia-del-caso-ayotzinapa/
-, “Cronología: Paso
a paso del caso de los normalistas de Ayotzinapa”, 7 noviembre 2014, Excélsior,
17 marzo 2015, http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/11/07/991208
-, “CRONOLOGIA
Ayotzinapa, movimiento por los 43 sigue vivo”, 26 diciembre 2014, Red Política,
17 marzo 2015, http://www.redpolitica.mx/nacion/cronologia-ayotzinapa-movimiento-por-los-43-sigue-vivo
También recomiendo:
http://www.yoinfluyo.com/columnas/366-gerardo-garibay-camarena/11240-odiar-a-pena
Consulta otras opiniones:
https://marianamedellin4.wordpress.com/2015/04/06/opinion-de-ayotzinapa/
https://tallerdecomunicacionmg.wordpress.com/2015/04/06/el-alarmante-caso-de-ayotzinapa/
Consulta otras opiniones:
https://marianamedellin4.wordpress.com/2015/04/06/opinion-de-ayotzinapa/
https://tallerdecomunicacionmg.wordpress.com/2015/04/06/el-alarmante-caso-de-ayotzinapa/

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